domingo, 24 de mayo de 2009

Texto Argumentativo

La Vocación se Construye a lo largo de la vida

"El proyecto vocacional involucra tanto al estudiantes como a sus padres. Unos y otros viven con incertidumbre el pasaje del secundario a la universidad. Con frecuencia, los adolescentes no pueden responderse la pregunta: ¿Para qué quiero estudiar una carrera?
Por esto es importante que puedan reconocer si quieren estudiar una carrera universitaria para adquirir conocimientos y herramientas para insertarse en el mundo laboral, para lograr reconocimiento social, para un crecimiento interior, etc. El hecho de iniciar estudios superiores impulsado por una motivación personal lo suficientemente fuerte permitirá sostener el esfuerzo necesario hasta el final de la carrera.
Por otro lado, el nivel de estudios de los padres, sus expectativas y temores hacia cada hijo en particular y el contexto socioeconómico influyen ampliamente en el proyecto vocacional y en los pasos a seguir una vez terminado el colegio. Esta influencia ineludible puede tornarse un arma de doble filo por un lado motiva y vehiculiza expectativas propias y ajenas, pero por otro también puede obstaculizar el desarrollo posterior.
Las presiones para elegir carreras prestigiosas y profesiones con amplia salida laboral, que abran las puertas a trabajos bien remunerados, pueden llevar muchas veces a que los jóvenes egresados del secundario realicen una mala elección. Los adolescentes deben enfrentarse y tener en cuenta prejuicios, mitos e imaginarios (sociales, familiares y personales), que los llenan de dudas y confusión, en lugar de enriquecer su proceso de búsqueda.
El proyecto vocacional se construye a lo largo de toda la vida, no es necesariamente una "voz interior" que se produce espontáneamente durante el último año del secundario. Construir la vocación implica poder pensarse, reflexionar acerca de los intereses propios, personalidad, capacidades y debilidades, etc., para poder responder a las preguntas de qué estudiar y para qué estudiar.
Para elegir adecuadamente es primordial realizar una exhaustiva búsqueda de información. No se puede elegir una actividad profesional acerca de la cual no se haya tenido ningún acercamiento previo, ya sea real o fantaseado. Como en cualquier otra elección, no se puede elegir aquello que se desconoce.
Llegado este momento también tiene influencia el desempeño que ha tenido el estudiante en el colegio secundario. Muchas veces, cuando su rendimiento no ha sido bueno, teme no tener la capacidad necesaria para enfrentar un estudio como el universitario, con mayores exigencias. En otros casos, espera adquirir mágicamente hábitos de estudio sin considerar que no los ha ido sistematizando a lo largo de su experiencia secundaria.
Incluso durante el transcurso del primer año de carrera es frecuente que un buen número de estudiantes dude acerca de su elección. Estas dudas pueden deberse a diversos factores: dificultades para definir sus intereses, poca reflexión acerca de sus capacidades, falta de información sobre la oferta educativa, haber basado su elección en ideas estereotipadas y/o parciales de la profesión elegida.
Las inquietudes sobre la elección de carrera pueden surgir en distintos momentos, pero es frecuente que aparezcan cuando el desempeño académico en los primeros exámenes no coincide con las expectativas por las que se la eligió. Las primeras notas bajas llevan al estudiante, muchas veces, a dudar de su elección, porque ha partido del supuesto (por cierto, erróneo) de que si la carrera le gusta, estudiarla va a resultarle fácil y va a requerirle sólo un esfuerzo moderado de su parte.
Con este mismo razonamiento infieren apresuradamente que, si no les va bien desde los primeros exámenes, significa que eligieron mal la carrera o que no tienen capacidad para ella, o que no sirven para esa profesión. Pero aplazo no es igual a elección equivocada. Estudiar una carrera universitaria implica estar dispuesto a un esfuerzo mayor y a generar buenos hábitos de estudio, si no se los tuviera.Considerando las características de los adolescentes y la etapa de transición que atraviesan, es importante que tanto los padres como los docentes y orientadores los acompañen en el camino de generar su propio proyecto de vida."

0 comentarios: